COMPETENCIA INCONSCIENTE Y EL CUERPO QUE FLUYE

Blog Post: competencia inconsciente y el cuerpo que fluye

COMPETENCIA INCONSCIENTE Y EL CUERPO QUE FLUYE

¿Si hablamos de movimiento dentro de las Artes Marciales, cuál es el nivel de habilidad más alto? La respuesta no está ni en la complejidad ni en la velocidad  del practicante, tampoco en las medallas ganadas o en el linaje del estilo: el nivel de habilidad más alto consiste en moverse acorde a los principios de la disciplina sin hacerlo de forma consciente. En esencia se trata de la habilidad de moverse adecuadamente:

  • Adecuadamente según el momento particular en que se encuentra el luchador.
  • Adecuadamente en aquello que se corresponda con el ideal biomecánico de su arte marcial particular.
  • Adecuadamente cuando la acción no requiera pensamiento o voluntad.

Así, cuando el artista marcial experto hace cualquier cosa, como caminar a una tienda, levantar una caja o hacer sparring con sus compañeros, su cuerpo se mueve en armonía con los principios asimilados.

La idea detrás del movimiento adecuado es acción sin pensamiento. El concepto, conocido en las disciplinas japonesas como Mushin y traducido como No-Mente, suele ser uno de los principios más difíciles de entender cuando empezamos. Para el principiante, cada nuevo movimiento ya resulta un desafío, haciéndose patente la concentración que se necesita para aprenderlo y ejecutarlo. Ante este constante esfuerzo mental, uno se suele preguntar: ¿cómo puedes hacer algo sin pensarlo?

Otra dificultad que presenta el concepto de No-Mente es que a menudo convive con ciertos contextos espirituales, pudiendo percibirse como agua turbia por el practicante iniciado. Para muchos de los artistas marciales más relevantes, los métodos de las tradiciones espirituales fueron de profundo interés, como prácticas que contenían la clave para entender la naturaleza de la mente y el engaño de los sentidos cuando esta no fluye con libertad. Entender esto puede ser un requisito complicado para el artista marcial que ya tiene suficiente esforzándose en prevalecer dentro el caótico terreno del combate.

Mushin o No Mente

LAS CUATRO FASES DE COMPETENCIA

El propósito de este artículo es el de entender el concepto de No-Mente dentro del marco conceptual del movimiento, en todas sus formas y variedad. Para ello, lo primero es tener claras las fases por las que avanzamos a medida que aprendemos. Cuando hablamos de movimiento como competencia inconsciente (un término prestado de las cuatro fases de aprendizaje en psicología), no estamos hablando de ningún tipo de movimiento antiguo. Estamos hablando de movimientos que han de ser entrenados para generar una o varias competencias, lo que a veces se conoce como segunda naturaleza.

Por ejemplo, un novicio puede lanzar un puñetazo sin habilidad y sin pensar. El puñetazo en sí no implica que el movimiento sea adecuado ni significa que haya actuado bajo la No-Mente. En este caso, simplemente no es consciente de que el movimiento es incorrecto, ineficiente o torpe. Por contra, el adepto entrenado lanzará el puñetazo de acuerdo con todos los principios ya integrados en su cuerpo, incluso si la mente no entra en la ecuación.

1. INCOMPETENCIA INCONSCIENTE

La fase donde estamos antes de aprender. No somos consciente de estar haciendo algo de forma incorrecta o deficiente.

2. INCOMPETENCIA CONSCIENTE

Ya hemos adquirido la información necesaria para perseguir nuestros objetivos, pero aún no tenemos el nivel para lograrlo. Esta suele ser la cuesta más empinada para la mayoría de practicantes de artes marciales. Una etapa emocionante porque todo es nuevo y supone un reto. ¡Todo parece fuera de nuestro alcance!

3. COMPETENCIA CONSCIENTE

En esta fase el practicante ha adquirido las habilidades necesarias para ejecutar los movimientos, pero necesita estar concentrado para ello. Es muy común que los artistas marciales se estanquen en esta fase, sin avanzar hacia el último nivel.

4. COMPETENCIA INCONSCIENTE

La fase del movimiento adecuado sin necesidad de pensar. Aquí es donde reside la maestría. El cuerpo reacciona de forma natural y en armonía con los métodos entrenados, o dicho de otro modo: el adepto es competente en la disciplina de manera inconsciente.

Así pues, en nuestra curva de aprendizaje avanzamos a través de estas cuatro fases de competencia, la última de las cuales representa una "intuición entrenada", el movimiento adecuado, donde la técnica viene acompañada por una suerte de Naturalidad.

Movimiento integrado neuronalmente

EL CUERPO MARCIAL

Antes de poder movernos al nivel de la No-Mente, hace falta primero desarrollar un cuerpo capacitado para tal fin. La mayoría de artes marciales ya se enfocan en reeducar las capacidades naturales del cuerpo. El entrenamiento busca integrar los atributos específicos de la disciplina de manera que, cuando se deban poner en juego, el practicante actúe en armonía con los principios del arte sea cual sea el movimiento. Me gusta utilizar la noción de segunda naturaleza para referirme a esto. A través del entrenamiento, el movimiento adecuado se convierte en la segunda naturaleza del practicante. La fase desentrenada representa su primera naturaleza, la fase entrenada representa su segunda naturaleza.

Actualmente existen muchísimos métodos de entrenamiento, pero podemos decir que para obtener este Cuerpo Marcial o Martial Body el camino es crear patrones neuronales y desarrollar atributos de manera que trabajen en completa armonía. Durante el proceso de desarrollo libre del Cuerpo Marcial empezarán a aparecer esos momentos donde se experimente la competencia inconsciente o flow. En las artes marciales siempre debe ir primero el desarrollo del cuerpo o Body Method, si lo que se busca es maximizar la utilidad de las habilidades de combate adquiridas más adelante.

Foto: el cuerpo que fluye

FLOW O ESTADO DE FLUIDEZ

El flow es un estado en el que estamos enteramente absorbidos por el momento. Dentro del contexto del movimiento, es el estado en el que no estamos anticipando ni analizando nada: presentes en el ahora y moviéndonos en base a esta presencia. En esencia, el estado de fluidez permite que el movimiento del practicante  se adapte y sea adecuado ante cualquier condición que se presente. Algunas artes como el I Liq Chuan se basan en esta idea, haciendo de la atención consciente (awareness) el fundamento del arte.

Lejos de ser un concepto moderno, la idea del estado de fluidez ha estado presente en las artes marciales durante siglos. En el clásico texto La mente libre, Takuan Soho advierte a los espadachines que fracasarán si los pensamientos invaden su mente, poniéndose a pensar en hacer esto o aquello. Pensar interrumpe el curso adecuado de las cosas, interrumpirá la fluidez del duelo. Mi instructor de Daito Ryu JuJutsu se referiría a esta fluidez como "morar en el punto de interacción adecuado", el momento absoluto en el tiempo.

Cuando analizamos las seis características más atribuidas al flow, caeremos en la cuenta de cómo de beneficioso puede ser este estado para el artista marcial.

  • Concentración intensa y focalizada en el momento presente.
  • Fusión de acción y atención.
  • Pérdida de la consciencia de uno mismo.
  • Sensación de control personal o 'agencia' sobre la situación.
  • Alteración de la experiencia subjetiva del tiempo.
  • Experiencia autotélica: la actividad se vive como una recompensa intrínseca. en sí misma

Para el propósito de este artículo, los atributos que más relación guardan con el movimiento de competencia inconsciente son los puntos 1, 2 y 3.

El practicante queda inmerso en el momento presente, bajo un estado de atención capaz de percibir una situación tal y como es y no bajo el prisma de ningún plan. Pensamiento y movimiento son uno, ambos atributos se vuelven inseparables por los procesos de toma de decisiones. El yo se disipa mientras cuerpo y mente se armonizan con el ahora y la situación presente.

Movimiento fluido como el agua

La competencia inconsciente es una fase de capacidad que se puede entrenar, pero no se puede forzar. Existen pasos específicos por los que el practicante debe pasar para llegar, y de hecho muchos se quedan estancados en la fase de competencia consciente, incapaces de sobrepasar la barrera del Mushin o la No-Mente. El practicante debe tener las herramientas adecuadas: el Cuerpo Marcial para conectar todas las partes de su cuerpo y el entrenamiento de la mente para focalizarse en el presente.

Aquellos que llegan a este nivel, de cualquier disciplina, sea MMA, BJJ, Taiji, Aikido o Wing Chun, son normalmente inmortalizados como maestros de su arte, donde la técnica queda trascendida por la libertad y la constante acción adecuada.

Pero recuerda, llegado a este punto, y para terminar como empezamos: la mente no entra en esto en absoluto.


Artículo original escrito por Chris Davis y traducido con su permiso. Léelo en inglés aquí.

Puedes seguir a Chris en su sitio web, Facebook e Instagram.​

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies