Trabajando con fuerzas. Enfoque Interno vs. Enfoque Externo

Trabajando con fuerzas. Enfoque interno vs. enfoque externo

Trabajando con fuerzas. Enfoque Interno vs. Enfoque Externo

En esta serie de artículos, ahondaré en las mecánicas de fuerza utilizadas en las artes marciales y las distintas formas en las que puede orientarse su entrenamiento. En un contexto marcial, podríamos decir que la manera en la que manejamos las fuerzas que nos están aplicando o las fuerzas que estamos generando nosotros es lo que define cada intercambio.

Durante las próximas semanas, consideraremos algunas de las múltiples maneras en las cuales las fuerzas pueden reducirse, transformarse, neutralizarse, devolverse, equilibrarse y crearse. Haremos todo esto teniendo siempre presente que para ejecutar muchos de los métodos presentados, tendremos por supuesto que tener y mantener los atributos del “Cuerpo Marcial”.

El primer tema que investigaremos son las formas en las que podemos aproximarnos al intercambio marcial. Antes de empezar a hablar en detalle sobre el cuerpo, los métodos de angulación, mecánicas y demás, podemos observar de forma general cómo se aproxima la gente al problema de manejar fuerzas. En ocasiones se realiza una distinción entre dos tipos de aproximación a las artes marciales, a menudo llamados "el método interno" y "el método externo". Estos términos pueden interpretarse de varias formas y haría falta otro artículo para detallarlos, pero para los propósitos de este basta decir que resaltan dos formas en las que podemos aproximarnos a manejar fuerzas.

Cuando hablamos de un intercambio marcial estamos observando la forma en la que dos (o más) estructuras altamente complejas (humanos) interactúan entre sí. Siempre se producirá algún tipo de contacto y obviamente alguna forma de movimiento.

Hay dos maneras diferentes en las que podemos enfocarnos cuando se producen estas interacciones:

  • Una en la que estaríamos activamente intentando manipular al otro.
  • Otra en la que estaríamos activamente manipulándonos a nosotros mismos.

Esta línea divisoria no es del todo clara y se produce una mezcla de estos dos conceptos, pero dejadme intentar definir sus detalles básicos.

Fuerzas interna y externa

El problema de la fuerza. DOS APROXIMACIONES

En la mayoría de artes marciales, estamos intentando afectar al oponente de alguna manera, sea bloqueando su golpe, pateando su pierna o agarrando su Gi. Por supuesto, estas cosas son necesarias en ciertas situaciones, pero fijémonos en el lenguaje utilizado para describir los métodos. Hay un enfoque en cosas externas a nosotros mismos, el enfoque es que estamos intentando afectar o manipular al otro. Esta mentalidad está enfocada externamente y funciona muy bien. Sin embargo, hay otro método que podemos utilizar, uno que, especialmente en grappling, tiene interesantes resultados.

Se trata de la idea de poner el enfoque en cómo nos movemos nosotros mismos, de forma que toda interacción con el compañero sea simplemente la correcta acción de mi propio movimiento. Pensando de esta manera, ¿un tiovivo está intentando darle vueltas a los niños o son los niños los que se mueven conforme gira el tiovivo? Esta es la diferencia entre un enfoque externo y un enfoque interno. Con el método de enfoque interno, cuando una interacción se produce, estamos concentrados en hacer que nuestro movimiento corporal sea correcto, conectado y poderoso, no nos estamos centrando en afectar a nuestro compañero u oponente. El resultado es que, como en el tiovivo, cuando nuestro compañero contacta con nosotros es arrastrado por nuestro movimiento.

Es importante que tengamos en cuenta que estas dos aproximaciones crean acérrimos defensores y absolutistas en ambos bandos. Algunos dirán que para atacar con eficiencia y efectividad es indispensable ser activos y buscar al oponente, el proceso externo. Otros dirán que si nuestro enfoque interno es lo bastante bueno no importa lo que el oponente haga, perderán su equilibrio o perderán en cuanto interactúen con nosotros.

En mi opinión, la realista se encuentra entre estos extremos. Cuando trabajaba como portero hubo momentos en los que absolutamente tuve que ser activo, como al interrumpir una pelea o neutralizar a un agresor antes de que la situación fuese a mayores. Sin embargo, también hubo momentos en los que fui receptivo, alguien me tocaba y, debido a mi propio método corporal, se encontraba de repente en la puerta caminando hacia casa sin entender realmente cómo lo había hecho.

ENFOQUE INTERNO: ¿CÓMO CREA UN EFECTO?

De la misma manera en la que el tiovivo girando a los niños debe ser una estructura segura, el enfoque interno depende de nuestra capacidad para mantener una estructura consolidada y sensible. Esto permite al adepto ser receptivo sin siquiera pensar en ello. Cuando una fuerza es aplicada, nuestra estructura busca recuperar su armonía, alimentamos el proceso con una generación específica de potencia y como resultado se crea un efecto. Si nuestra estructura no está armonizada ni consolidada de forma específica, las fuerzas aplicadas podrán causar efectos indeseados, como veremos más adelante.

Con el enfoque interno y el cuerpo entrenado, podemos simplemente movernos independientemente de nuestro compañero. Priorizamos nuestra propia estructura y movimiento sobre el movimiento del compañero. En el momento en el que abandonamos el enfoque interno y perdemos nuestra introspección, aumentan las posibilidades de que el oponente nos haga entrar en un estado de “reacción”. Si ocurre eso pueden introducirnos en el juego del trabajo externo como quien acciona un interruptor. Esta es quizá la parte más difícil del método interno, mantener la prioridad en nuestra propia estructura y movimiento sobre los del compañero.

Como digo, es importante ser capaz de hacer ambas cosas, para poder cambiar entre ellas, pero requiere un cuerpo correctamente entrenado y adaptado, lo cual es difícil y pocos lo consiguen. El “cableado” es diferente y la mente lo pasa mal accionando el interruptor para cambiar. Aunque el experto interno nunca tendrá algunos de los atributos del experto externo, lo mismo ocurre en el caso contrario. Las cosas empiezan a volverse complejas cuando introducimos tácticas en esta ecuación. ¿Cómo atacas al surgir una oportunidad si tu enfoque está en tu propio movimiento y estado corporal? Las respuestas vendrán en artículos posteriores.

ENFOQUE EXTERNO: ¿CÓMO CREA UN EFECTO?

Imaginemos por un momento un sistema de defensa contra misiles. Se dispara un misil y se dirige hacia el objetivo. El método interno construiría un bunker capaz de resistir el impacto del misil. En su lugar, el método externo lanzaría contramedidas para barrer el misil del cielo.

El método de enfoque externo es el método de la actividad en el entorno que nos rodea. Es el método de trabajar con las tácticas y habilidades del estilo para influenciar al compañero. Es importante saber que sigue requiriendo un movimiento, uso corporal y mecánicas altamente refinadas. Sería un error pensar que el método externo es bruto y tosco, como algunas personas del mundo interno quieren que creamos. Haz sparring con cualquier wrestler o kickboxer de alto nivel y experimentarás su sutilidad de una forma muy inmediata y real, mientras intentas levantarte del suelo.

El enfoque externo busca afectar y manipular al compañero y su movimiento de la forma más refinada posible. Estás intentando crear ángulos, espirales, círculos y otros conceptos utilizando un cuerpo entrenado para afectar las fuerzas de tu compañero con tus fuerzas superiores.

Utilización de fuerzas externas

UN CUERPO SENSIBLE Y EQUILIBRADO

Ambos métodos de enfoque requieren un cuerpo entrenado para ser efectivos, pero es mucho más necesario en el caso del método de enfoque interno. Si tu cuerpo no está entrenado para ser lo más eficiente, efectivo, equilibrado y potente como sea posible, no importa donde enfoques tu atención porque serás derrotado.

En el método externo, el objetivo es hacer que tu cuerpo sea capaz de realizar cualquier acción de tu estilo sin obstáculos y con completa libertad. El exponente externo no debería estar limitado por su cuerpo y el entrenamiento a menudo se enfoca en aumentar características como la flexibilidad, la velocidad, la reacción, el timing y la adaptabilidad. Estos atributos, cuando están bien entrenados, hacen que el luchador enfocado externamente sea formidable y altamente efectivo.

El luchador enfocado internamente también requerirá un cuerpo que pueda realizar acciones efectivas, pero el método por el cual se crean y completan estas acciones es ligeramente diferente. El exponente interno busca crear un cuerpo suave pero firme, sensible y equilibrado. Esto quiere decir que el cuerpo es altamente sensible y receptivo a la fuerza, lo cual le permite cambiar y equilibrar con naturalidad las fuerzas que se le aplican. Esta es una característica definitoria de los métodos internos, una que quizá sea la más difícil para que se adapten los “cableados” en el enfoque externo.

Imaginemos una pelota inflada, que mantiene una presión mayor por dentro que por fuera. La pelota estática está en un equilibrio perfecto, la superficie de la pelota equilibrando y sosteniendo las altas presiones de su interior con las bajas del exterior. Cuando la pelota se comprime, las presiones dentro de la pelota cambiarán y se expresarán a través de la deformación de la pelota o por un movimiento en la que naturalmente volverá a su equilibrio. Este cambio interno, en este caso de presión, cuando se aplican fuerzas y como consecuencia se vuelve a un equilibrio, es un buen ejemplo de un concepto interno. Podemos llevarlo más allá imaginando que intentamos comprimir una pelota que está girando o moviéndose a través del espacio mientras gira. Esta es una buena analogía básica de cómo es efectivo el método de enfoque interno.

conclusiones

Para el observador que contempla un intercambio, estos dos métodos de enfoque pueden parecer lo mismo, pero cuando observas la mentalidad y el método de las dos aproximaciones, ves que son claramente diferentes. Los beneficios de la aproximación interna están en su seguridad posicional, la gestión de fuerzas entrantes y su potencia. Los beneficios de la aproximación externa están en su agilidad, mentalidad activa y actitud altamente táctica.

Profundizaremos tanto en el método de enfoque externo como en el método de enfoque interno en otros posts, viendo cómo pueden entrenarse para maximizar nuestra capacidad de expresar nuestro arte.


Artículo original escrito por Chris Davis y traducido con su permiso. Léelo en inglés aquí.

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